lunes, 28 de enero de 2013

FRUSTRACIÓN:
¿Cuántas veces al día te sientes frustrado? ¿Cuántas veces dices: ¡no me lo puedo creer, parecía tan fácil!? ¿cómo es posible que haya caído otra vez en la misma piedra? o ¿cómo no he previsto esto? ¡parezco un principiante!. Yo, muchas.
Y es que cuando no obtenemos lo que esperamos en el momento en que lo esperamos y de la manera en que lo esperamos, el sentimiento que nos embarga es el de frustración. Y tenemos derecho a sentirla porque no podemos prever las mil dificultades que se interponen entre nosotros y nuestros objetivos. Cuando hemos hecho todo lo que de nosotros dependía o hemos dado instrucciones precisas para que no haya posible confusión o hemos pensado en algunos imprevistos y nos hemos asegurado de que estaban salvados ... Y a pesar de todo ello ¡zas! la realidad nos sorprende. ¿Cómo nos vamos a sentir? ¡Otra vez!
Yo, reacciono de varias posibles maneras: me enfado y lo muestro: "¡será posible, no era tan difícil..._!", o me deprimo y abandono: "no merece la pena...", o lucho contra las circunstancias denodadamente: "esto sale como yo me llamo..." o ...
¿Cuál sería la actitud más liberadora, más constructiva, más potente?
Esta mañana he ido a recoger un encargo. Parecía tan sencillo. ¿Adivinas? ¡Vaya! no estaba: "el ordenador, la contraseña, el pedido, la referencia, la mancha ...." ¡me da igual! NO ESTABA, BUAAA ... Me he cabreado.
Salgo de la tienda soltando improperios que, afortunadamente nadie podía oir: ¿Por qué  la vida tiene que ser tan puñetera? ¿por qué la mínima cosa se complica? ¿por qué ....? Esto me ha servido para desahogarme. .A los minutos, cuando había golpeado al aire con toda mi frustración, cuando no me quedaba más que decir es cuando, ya calmada, he reflexionado: ¿cómo debo tomarme esto, qué mensaje hay oculto?
Entonces, me han venido a la cabeza algunos pasajes de la biblia: "aunque ahora, por un poco de tiempo si es necesario, seáis afligidos con diversas pruebas, para que la prueba de vuestra fe, más preciosa que el oro que perece, .... sea hallada que resulta en alabanza, gloria y honor en la revelación de Jesucristo" (1Pe 1:6-7) Pedro escribe a los cristianos que están siendo perseguidos y los alienta pues esas "pruebas", es decir, esas dificultades son necesarias para el fortalecimiento de su fe.
Pablo dice: "...nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia, y la paciencia, carácter probado; y el carácter probado esperanza y la esperanza no desilusiona, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo que nos fue dado" (Ro 5:3-5) También puedes leer Ro 8: 18-22 "pues considero que los sufrimientos de este tiempo presente no son dignos ... "
¿Qué concluyo, pues?
1.      esperar que las cosas se desarrollen sin dificultad es inmaduro
2.      las dificultades sacan nuestro verdadero carácter: si combativo o de derrota, si optimista o negativo, si maduro o pueril.
3.      las dificultades nos aclaran si nuestro deseo es valioso (entonces lo perseguiremos a pesar de ellas) o era un "estaría bien si ... "
4.      las montañas del camino pueden ser movidas: "si tenéis fe como un grano de mostaza, diréis a esta monte:´Pásate de aquí allá´, y se pasará" (Mt 17:20 ó Mt 21:21)
5.      el verdadero arte en la vida, no es llegar a la meta sin encontrar obstáculos sino CÓMO superas los obstáculos para llegar a la meta. ¿No hay carreras de vallas en atletismo y saltos de obstáculos en hípica? ¿no son un espectáculo ambos? Atletas y jinetes han hecho de profesión el arte de superar barreras.
Entonces ante la adversidad la pregunta debería ser más bien: ¿es tan importante que sea en este momento, de esta manera y esto en particular? Normalmente la respuesta es "no", entonces ¿cómo puedo reformular el objetivo?  o ¿se puede demorar? ¿se puede conseguir de otra manera? ¿qué alternativas tengo? ... Las preguntas son poderosas porque tienen la capacidad de sacarnos del atolladero mental en el que nos metemos con tanta facilidad.
Entonces, demos la bienvenida a los inconvenientes que son fieles maestros del carácter y
"Corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante" (Heb 12:1)
¡Hasta la próxima!
 
 
a
 
 

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