sábado, 26 de enero de 2013


LA CRISIS

A estas alturas todos sabemos que la palabra "crisis" sólo significa: cambio o como dice la RAE "mutación importante en el desarrollo de un proceso". También sabemos, porque todos somos expertos en "crisis", que para los chinos es sinónimo de "oportunidad". ¿Y para ti? ¿cómo estás viviendo esta crisis?

Nosotros le llamamos "la crisis" singularizándola, como si no hubiera habido nunca una antes y ninguna otra la sucederá. Este es un pensamiento algo estrecho pues la crisis es al hombre como el movimiento al universo. Si todo se mueve y nada permanece, si la mutación está en los cielos y vivimos bajo ellos ¿cómo íbamos a librarnos de una a lo largo de nuestra vida? (Por cierto, es tan vieja la palabra que es vocablo tomado directamente del griego, el latín lo adoptó tal cual).

Hablamos "crisis", escuchamos "crisis", sentimos "crisis".

¿Cómo deberíamos afrontarla?

Cuando a Jesús le preguntaron por qué actuaba de forma distinta a como lo hacía Juan el Bautista, su predecesor, Él responde:" nadie echa vino nuevo en odres viejos...sino que se echa vino nuevo en odres nuevos " Mt9:17. Es decir, "yo hago cosas nuevas porque son tiempos nuevos". Tiempos nuevos ¿te suena?

Y ¿qué tiene de malo lo viejo?  Simplemente que su hora se ha cumplido, que ha llegado a su fin, que, como todo en este mundo, se acaba. En los agujeros negros podemos parar el tiempo, incluso volverlo hacia atrás; en una nave a la velocidad de la luz seríamos eternamente jóvenes "For ever young" que dice la canción ¡Ay! pero hasta que podamos dominar estas fuerzas debemos hacernos a la idea de que el tiempo es unidireccional y continuo... A lo viejo le sucede lo nuevo y así será siempre. En este devenir algunos van a la vanguardia, otros se quedan en la retaguardia. Los sentimientos son variados: a muchos nos puede dar miedo la velocidad en que se suceden los acontecimientos, otros no quieren que nada cambie porque les va muy bien así o porque se sienten mayores para empezar de nuevo o porque no saben cómo adaptarse o porque se ven sin instrumentos o porque tienen la esperanza de que el pasado volverá... Yo reconozco que no es tanto miedo como vértigo lo que siento. Es como montarme en la montaña rusa de la feria: yo no controlo, siento cosquillas en el estómago, es excitante pero no dejo de pensar que aquello se puede caer. Lo sorprendente es que llego al final del viaje sana y salva. Ahí es donde yo me encuentro ¿y tú?

 Yo creo que así es la vida que nos espera a partir de este siglo (salvo que el meteorito 2011 AG5 que nos ronda decida intersectar con la trayectoria de la Tierra) porque parar esta maquinaria que se ha puesto en marcha me parece que no va a ser posible y aflojar la marcha... me temo que tampoco. Debemos acostumbrarnos a vivir a velocidades supersónicas. ¿Y Jesús?
Jesús era un innovador y fue muy criticado por aquellos que querían que las cosas permanecieran como toda la vida. Lo conocido, lo estático da seguridad. Algunos, en cambio, les parece que es "la gran oportunidad que estaban esperando". 

Todo depende de cuán alerta estés, cuántas señales hayas examinado bien: "¿por qué no examináis este tiempo presente?"  (Lc 12:56)

Miedoso, Nicodemo, hombre "prominente entre los judíos" se le acercó una noche. Conocía la ley, había oído hablar de Jesús y quería saber de primera mano quién era y qué enseñaba, fue a pedirle una clase particular. Jesús enseguida fue al grano y  le espetó algo radical:

"En verdad, en verdad te digo que el que no nace de nuevo no puede ver el reino de Dios" (Jn 3:3). Nicodemo no salía de su asombro (puedes leer el diálogo en el capítulo 3 del evangelio de Juan). En otras ocasiones a sus discípulos les dice: "En verdad os digo que si no os convertís y os hacéis como niños, no entrareis en el reino de los cielos"(Mt 18:4).

¿Nacer de nuevo, volver a ser niños? ¿cómo? ¿qué significa esta nueva enseñanza? ¿puede haber una mutación (crisis) más extrema?

Pablo dice: "no os adaptéis a este mundo, sino transformaos mediante la renovación de nuestra mente" (Ro 12:2). La palabra "transformar" en griego es "metamorfoo", verbo de donde deriva "metamorfosis". Por la escuela todos sabemos que el gusano muta en crisálida por este proceso. La característica es que la condición final en NADA se parece a la primera.

Esa es la "crisis" de la que habla Jesús: " nacer de nuevo" " volver a ser niños" "renovar la mente" Así que si no te gustaba el cambio al que esta crisis te obliga, ¡toma dos tazas! Pero ¿No es excitante?

 ¡Tanto como la montaña rusa!

Entonces, pues, paga tu boleto, móntate y ¡disfruta!

Hasta la próxima

 

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